Consumo de cristal y huachicol, principales causas de ingresos a centro de rehabilitación
La desunión y desintegración familiar deja que los jóvenes sean envueltos por las personas adictas y esto trae consigo cambios en su carácter y sus hábitos; generando agresividad y que en ocasiones conlleva incluso a suicidios u homicidios; consideró el pastor Oscar Arce Reyna, del centro de rehabilitación Cristo Rompe las Cadenas.
Refirió que es necesario poner mucha atención en el tema de las adicciones, estableciendo que la mayoría de las personas a las que atienden, ingresan por el consumo de cristal; que causa un grave daño mental.
Precisó que actualmente, atienden a un total de 50 hombres y 12 mujeres que se están rehabilitando en el mencionado centro, estableciendo que se trata de un centro voluntario; es decir, que nadie está a la fuerza en dicho lugar.
Arce Reyna dio a conocer que, han atendido a mujeres que les han pedido ayuda y que quieren cambiar, pero que no pueden dejar a sus hijos, porque no tienen quien se los cuiden y para ello, han establecido una opción.
En la ciudad de Acuña, estamos recibiendo a las mujeres con todo e hijo, para que ellas realmente tengan un cambio y más que todo, que los niños no sean afectados y alcanzados por las drogas en el ejemplo de sus padres.
El pastor Oscar Arce señaló que, conforme a los casos que atiende, lo que actualmente más se consume es el cristal, señalando que es la droga de moda, que es de bajo costo y muy fácil de obtenerlo; así como una bebida alcohólica que se denomina huachicol y que considera, es como heroína liquida.
Los altera demasiado, inclusive cuando llegan allí con nosotros, a tratar de dejar el vicio, tenemos que darles de comer en la boca, porque su cuerpo tiembla, se afecta tremendamente. Entonces, esas dos sustancias es lo que están dañando a la mayoría de la población adicta, indicó el pastor.
Reconoció que el consumo de dichas sustancias, les afecta en su desempeño laboral y social, pues van perdiendo todo de manera gradual, su familia, su vida laboral, intereses deportivos; hasta que se quedan solos y alguno de ellos, mentalmente están afectados y ya no hay regreso.
Ya quedan, como decimos: en el vuelo. Es triste ver jóvenes d 23, 24 años, ya con una enfermedad metal. Totalmente dañados, indicó Arce Reyna.
Compartir nota