Inician campaña Rompe el Silencio; 16 días tendrán tendedero para denuncias de abuso y acoso laboral
El Comité Fronterizo de Obreras y Obreros AC, realizaron una campaña denominada Rompe El Silencio Tendedero de denuncias anónimas, para conmemorar el Día de la Eliminación de la Violencia hacia las mujeres y las niñas y dentro de los 16 días de activismo de la campaña de la ONU ¡Únete! activismo para poner fin a la violencia en contra de las mujeres y las niñas
Julia Quiñones, directora del comité, indicó que recientemente hubo reformas a la Ley Federal del Trabajo, donde se incluye en el artículo 132 una parte que obliga a las personas que obliga a las empresas a instalar protocolos de género en el lugar de trabajo y aun con todos esos recursos legales, se ve que la violencia sigue aumentando en contra de las mujeres y las niñas.
Nosotras como estamos muy enfocadas en la capacitación en derechos humanos laborales, nos interesa mucho esta parte de violencia que se esa viviendo al interior de las maquiladoras, por eso iniciamos esta campaña, vamos a tener 16 días a partir de hoy y hasta el 10 de diciembre, vamos a estar recibiendo quejas anónimas, los principales problemas que se están dando en las maquiladoras, son problemas de acoso sexual, agregó.
Dijo que lo que están pidiendo a las víctimas o mujeres que han recibido algún tipo de acoso sexual, lo denuncien, aunque sea de manera anónima, aprovechando este tendedero.
El acoso o la violencia en las empresas viene de personas de mandos altos a personas subordinadas, externó.
Fabiola Ramírez, coordinadora de género del Comité Fronterizo de Obreras y Obreros, indicó que el abuso y el acoso sexual ocurre en todos los ámbitos laborales, desde instituciones de gobierno como en empresas privadas.
Nuestra experiencia con trabajadoras de la maquila, ha sido que los superiores jerárquicos se aprovechan de la precariedad con la que viven, se aprovechan de que las trabajadoras necesitan más dinero del que normalmente ingresa a su vida por los salarios bajo, van tres casos con la misma dinámica, el supervisor o gerente les presta dinero y cuando ellas quieren pagarlo les dicen que ya no les aceptaran dinero, quieren que se los paguen de otra forma y si no lo hacen, hay represalias, agregó.
Explicó que esto ya es una constante o práctica que hacen más de una persona, o que les parece indignante y no se habla.
Muchas veces la sociedad ha hecho que las victimas tengan miedo de hablarlo por la criminalización, el señalamiento, pero también por la normalización y hasta la culpabilización a la víctima.
Dijo que es muy difícil que una víctima quiera presentar una denuncia formal o pública es por eso que se pensó en hacer este tendedero de forma anónima.
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