Incremento en la violencia y los abusos entre adolescentes es reflejo del entorno familiar: Experta
La Responsable del área de salud mental en la Jurisdicción Sanitaria uno, Minerva Contreras Moreno, hizo una observación muy importante sobre el incremento de la agresividad y los abusos entre adolescentes. Ella destaca que este comportamiento es un reflejo de lo que está sucediendo en el entorno familiar de estos jóvenes.
Contreras Moreno enfatizó que es crucial revisar y comprender el entorno familiar en el que estos adolescentes se están desarrollando. Señala que la niñez y la adolescencia son momentos cruciales en los que se establecen patrones de comportamiento que pueden influir en la vida adulta de una persona.
La experta sugiere que, en lugar de preocuparse solo por las acciones agresivas de los adolescentes, es esencial abordar las situaciones familiares subyacentes que podrían estar contribuyendo a estos comportamientos. Pregunta qué está sucediendo en el hogar, qué tipo de educación están recibiendo y qué patrones de comportamiento se están inculcando.
En última instancia, la idea es que los padres y cuidadores tomen un papel activo en la educación y crianza de sus hijos, proporcionando un ambiente familiar saludable y seguro donde los adolescentes puedan desarrollarse emocional y socialmente de manera positiva. Esto puede ayudar a prevenir la agresividad y los abusos entre los jóvenes y promover relaciones más saludables en la comunidad en general.
Minerva Contreras Moreno enfatizó la importancia de considerar la terapia como una herramienta valiosa para toda la familia, no solo para la persona que presenta un problema evidente. Ella sugiere que la terapia familiar puede ser útil tanto para abordar situaciones actuales como para prevenir problemas futuros.
Destaca que, en muchos casos, las experiencias y situaciones de la infancia pueden dejar huellas en las personas que afectan su comportamiento y sus respuestas emocionales en la edad adulta.
Por lo tanto, no se trata solo de tratar problemas cuando surgen, sino de explorar y abordar cualquier incomodidad o patrones de comportamiento negativos antes de que se conviertan en problemas más graves, dijo.
Dejó en claro que la terapia no debería considerarse como un último recurso, sino como una herramienta para el crecimiento personal y la mejora de las relaciones familiares.
Al identificar y abordar los desafíos emocionales de manera proactiva, las familias pueden fortalecer sus lazos y desarrollar habilidades para enfrentar el estrés y las dificultades de manera más efectiva.
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