Remates hipotecarios, opción inmobiliaria con alto riesgo legal
En México, los remates hipotecarios se han convertido en una alternativa para quienes buscan adquirir vivienda a precios bajos, en medio de la escasez de casas disponibles y los altos costos del mercado.
Según especialistas, estos remates pueden ofrecer descuentos atractivos de entre 20 y 60 por ciento respecto al valor comercial de una propiedad. Esta situación ha impulsado su crecimiento en los últimos años, especialmente en un entorno donde el acceso a una casa propia se ha vuelto cada vez más restrictivo.
A pesar de su atractivo, expertos advierten que participar en remates hipotecarios también implica riesgos legales y financieros significativos. En muchos casos, las propiedades ofrecidas aún están sujetas a juicios, litigios o derechos de terceros, lo que puede complicar o retrasar la entrega legal de la vivienda.
Un punto clave es que existen dos modalidades principales de remate:
- La adquisición de derechos litigiosos, en la cual el comprador debe esperar a que concluya un juicio judicial para obtener la propiedad completa.
- La subasta bancaria, donde la institución financiera ya ha recuperado legalmente el inmueble y lo vende directamente en la subasta.
Especialistas legales señalan que estos procesos pueden extenderse años, generar costos no previstos como pagos de escrituración o avalúos, y requerir asesoría especializada para validar toda la documentación necesaria.
También se han identificado prácticas fraudulentas en las que se promociona una misma propiedad a varios compradores mediante información falsa en redes sociales, una táctica que atrae a inversionistas sin la certidumbre legal de la transacción.
Ante estos riesgos, autoridades como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomiendan verificar que cualquier gestor o intermediario esté legalmente constituido y que el proceso esté avalado por una autoridad judicial. Asimismo, se aconseja trabajar únicamente con bancos o inmobiliarias certificadas para minimizar las posibles pérdidas.
En resumen, aunque los remates hipotecarios pueden ser una oportunidad para adquirir vivienda a menor costo, su complejidad legal y la posibilidad de fraudes hacen que sea fundamental contar con asesoría profesional antes de tomar una decisión de inversión.
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