Destaca Coahuila como destino de fe y cultura en Semana Santa
Con una participación multitudinaria y en un ambiente de respeto, fe y tradición, se llevó a cabo la onceava edición de la Procesión del Silencio en el Pueblo Mágico de Viesca, consolidándose como uno de los eventos más representativos del turismo religioso y cultural en Coahuila.

Miles de personas acudieron a esta manifestación que, a lo largo de once años, ha fortalecido su arraigo en la región gracias a la participación de la comunidad, cofradías y visitantes, quienes encuentran en esta experiencia un espacio de reflexión e identidad.

Durante la jornada, las calles de Viesca se transformaron para dar paso a una de las representaciones más significativas de la Semana Santa, destacando el recorrido solemne encabezado por la banda de guerra, la participación de las cofradías y los cantos tradicionales de los cardencheros. Uno de los momentos más emblemáticos fue el acompañamiento a la imagen de la Virgen Dolorosa, en un ambiente de profundo recogimiento.

La afluencia superó expectativas con la presencia de visitantes de distintas regiones de Coahuila, de otros estados y del sur de Estados Unidos. Para facilitar el acceso, el Gobierno del Estado dispuso de transporte gratuito desde Torreón, Saltillo y San Pedro de las Colonias, fortaleciendo la movilidad y la participación ciudadana.

La secretaria de Cultura, Esther Quintana Salinas, destacó que el éxito de estos eventos es posible gracias a las condiciones de seguridad en la entidad, lo que permite a familias y visitantes disfrutar con confianza de las tradiciones. Asimismo, reconoció la colaboración entre ciudadanía y autoridades para el desarrollo ordenado de la celebración.
En el mismo contexto, el Viacrucis en el Cerro de las Noas, en Torreón, reunió a miles de fieles, consolidándose como una de las representaciones más importantes del norte del país y reafirmando el arraigo de estas tradiciones en la Región Lagunera.
Ambos eventos fortalecen la identidad cultural y proyectan a Coahuila como un destino clave del turismo religioso, donde la fe, la tradición y la hospitalidad se conjugan para ofrecer experiencias significativas durante la Semana Santa
Compartir nota