Realizan más de 120 cirugías de mínima invasión en un año en el Hospital General de Zona No. 16 de Torreón
El Hospital General de Zona No. 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Torreón ha implementado una estrategia para atender padecimientos de columna que permite a los pacientes recuperar su salud de la mejor manera y en el menor tiempo posible.
Con ese objetivo en mente, el HGZ No. 16 implementó el uso de tecnología para cirugías endoscópicas y, a través de jornadas en fin de semana, ha logrado realizar más de 120 procedimientos de esta naturaleza de manera exitosa en más de un año.
José Raúl Mendoza Díaz, médico no familiar con especialidad en Traumatología y Ortopedia, explicó que esta estrategia surgió luego de que se observara que las principales causas de prolongación de incapacidades eran los problemas de columna, con el fin de brindar a los pacientes una mejor calidad de vida, así como una recuperación más rápida que les permitiera reintegrarse a sus labores cotidianas y laborales.
Lo anterior ha permitido que, desde mayo del año anterior hasta mayo de este año, se contabilicen más de 120 cirugías de columna en pacientes derechohabientes de la Región Laguna.
El médico destacó que, gracias a que en este tipo de procedimientos se utilizan instrumentos que van desde los 8 milímetros hasta los 20, es posible ser menos invasivos, menos agresivos y respetar la anatomía del paciente para que no pierda la función.
Mendoza Díaz manifestó que a todo paciente se le puede hacer la cirugía de mínima invasión, que se puede complementar y, a través del sistema tubular, colocar tornillos por el mismo orificio, sin necesidad de abrir al paciente.
Precisó que el riesgo de infección es menor y el sangrado disminuye, reduciendo el consumo de sangre y el tiempo de internamiento, porque los pacientes son operados y se van el mismo día, a menos que exista alguna situación que requiera observación, en cuyo caso permanecen uno o dos días como máximo.
Sin embargo, estableció que la idea es que los pacientes salgan caminando y eso también disminuye los tiempos de incapacidad, la rehabilitación y todo lo relacionado con los procesos posteriores a la cirugía.
Agapito García, de 60 años, originario del ejido La Partida, compartió que, tras años de laborar en el campo, en la soldadura y como chofer de un tractor, en junio del año pasado un dolor muy fuerte en la columna le impidió continuar trabajando.
Tras diversos estudios a los que se sometió, el doctor José Mendoza determinó que requería cirugía para reparar su lesión, la cual fue posible el día 27 de junio y, gracias a ello, pudo continuar haciendo su vida de forma normal, sin necesidad de requerir bastón o algún otro tipo de apoyo.
“Me sentí más bien recuperado porque ya no me podía enderezar, andaba ladeado y cuando me hizo la cirugía ya me sentí más derecho. La recuperación fue rápida porque a una semana yo ya andaba caminando. En mi casa se enojaban porque me levantaba, pero yo les decía que me sentía bien. Yo digo que quedé perfecto”, exclamó.
Félix López, paciente de 46 años que trabaja en la construcción, narró que en noviembre de 2025 empezó con adormecimiento en la pierna y dolor en la columna que aumentaba al cargar cosas.
El 29 de mayo de este año, Félix fue operado. Destacó la rapidez y calidad de atención durante el proceso, ya que le llamaron un día antes de la cirugía, la cual duró aproximadamente dos horas y, gracias al éxito de la misma, pudo ser egresado ese mismo día.
Alfredo Carranza, de 50 años, recordó que su problema se derivó de dos pequeñas hernias que le fueron detectadas en 2007, mismas que estuvo tratando con medicamento y rehabilitación; sin embargo, en junio de 2025 ya no pudo levantarse ni siquiera de la cama.
Tras una resonancia, se confirmó que su condición ahora sí ameritaba cirugía; fue operado el 25 de abril y egresado al día siguiente. Afirmó que el dolor al llegar era intenso, al grado de adormecerle las piernas y tener que consumir hasta 14 o 15 pastillas al día para aminorar las molestias. Posterior a la cirugía, todas esas molestias desaparecieron.
“Me decían: ‘No te operes’, ‘es peligroso’, ‘en el Seguro no’, y yo les decía: ‘Si están los doctores es por algo’. Son personas que realmente saben y aman lo que hacen, están preparados”, exclamó.
Los beneficiarios agradecieron la atención brindada durante todo su proceso por parte del personal involucrado en estas jornadas, ya que destacaron que en todo momento recibieron la información necesaria respecto a sus dudas e inquietudes y, principalmente, pudieron recuperar su movilidad y mejorar su calidad de vida.
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