Kamala Harris llega a El Paso, Texas, como parte de su visita a la frontera con México
La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, llegó a El Paso, Texas, como parte de su visita a la frontera con México, a menos de un mes de su reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador para tratar asuntos relacionados con la migración.
El miércoles, la Casa Blanca confirmó el viaje tras el anuncio de la asesora de la vicepresidenta, Symone Sanders: la vicepresidenta Harris viajará el viernes 25 de junio a El Paso, en Texas.
La acompaña el secretario de Seguridad Nacional estadunidense, Alejandro Mayorkas, quien también visitó México el 14 de junio como parte del análisis de la reapertura de la frontera.
Se trata de la primera visita de Kamala Harris a la frontera sur de Estados Unidos desde que asumió su cargo en enero, y llegará dos semanas después de que viajó a México y Guatemala.
Harris enfrenta quizás el mayor reto de su vicepresidencia durante esta visita, como parte de su papel de líder en la respuesta del gobierno de Joe Biden a un marcado incremento de la inmigración.
Estoy contenta de estar aquí. Venir siempre fue el plan y creo que vamos a tener un día muy productivo, dijo tras llegar a El Paso, Texas.
La funcionaria recorre un centro de procesamiento de migrantes, conversará con activistas de organizaciones religiosas, así como proveedores de albergues y servicios legales.
La vicepresidenta ha sido criticada desde hace meses por miembros de ambos partidos por no haber hecho este viaje antes y por sus explicaciones poco claras del por qué.
Los republicanos han aprovechado la ausencia de Harris y del presidente Joe Biden en la zona de la frontera sur para acusar al gobierno de mostrar una actitud laxa sobre la seguridad fronteriza, buscando revivir un arma política potente contra los demócratas de cara a las elecciones de 2022.
En vista de que el ex presidente Donald Trump visitará la zona al menos una semana después de Harris, los republicanos seguirán atentamente la visita de la vicepresidenta en busca de razones para lanzarle más ataques.
Aunque funcionarios del gobierno han realizado múltiples visitas a la frontera con México, la ausencia de Biden y Harris ha dejado a muchos demócratas temiendo que el daño ya está hecho.
El gobierno está haciendo a los demócratas parecer débiles. He escuchado, de demócratas y republicanos en mi área: '¡¿qué demonios pasa con esta administración?!', dijo el representante demócrata por Texas, Henry Cuellar. en una entrevista con The Associated Press.
El distrito de Cuellar abarca desde el sur de San Antonio hasta la frontera con México, y el año pasado él ganó la reelección por el margen más estrecho de su carrera de casi dos décadas.
Aunque dice que no le preocupa su propia contienda de reelección, me preocupan mis colegas, añade Los comentarios de Cuellar reflejan una preocupación más amplia de algunos demócratas y activistas de inmigración de que el gobierno de Biden le ha cedido la ventaja a los republicanos el debate sobre seguridad fronteriza.
Los primeros meses de Biden en la presidencia han registrado números récords de migrantes tratando de cruzar la frontera.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) registró más de 180 mil encuentros en la frontera con México en mayo, el mayor total desde marzo de 2020. Esos números fueron impulsados por una prohibición temporal en las solicitudes de asilo motivada por la pandemia, lo que alentó repetidos intentos de cruces, porque ser capturado no tenía consecuencias legales.
Los republicanos han aprovechado esas cifras para atacar a Biden y Harris como débiles en la frontera, un mensaje que el partido usó con éxito en la campaña de 2020. Funcionarios del gobierno, incluso Harris, han tratado de combatir esa percepción, al enviar reiteradamente el mensaje de no vengan a los migrantes, durante una visita reciente a Guatemala.
Esos comentarios fueron criticados incluso por algunos progresistas, especialmente la representante demócrata por Nueva York Alexandria Ocasio Cortez, que calificó el mensaje de decepcionante.
Fue un incidente que subrayó la difícil situación política en la que se encuentra Harris, lidiando con un problema inextricable que ha atormentado a gobiernos previos y que ha sido usado por ambos partidos para impulsar presiones y participación durante las campañas.
Si Biden opta por no presentarse a un segundo mandato, Harris sería la candidata principal para remplazarlo y el asunto de la inmigración pudiera volverse una oportunidad para que ella muestre sus logros o que de lo contrario se vuelva un lastre.
De hecho, los republicanos fustigaron preventivamente a Harris sobre su visita fronteriza, con Trump atribuyéndose crédito por la decisión de la vicepresidenta de ir ahora. Los asesores de Harris se han cuidado de enfatizar que el foco central de la vicepresidenta en cuanto a la inmigración es lidiar con las causas.
Ella ha estado buscando soluciones económicas y humanitarias para mejorar las condiciones de los habitantes de México y países centroamericanos que van a Estados Unidos. Sus asesores presentan el viaje a la frontera como un esfuerzo para entender mejor cómo resolver el problema.
Con información de AP