No se aprendió nada de Pasta de Conchos, siguen mineros trabajando en pésimas condiciones y sin seguridad: Obispo
Tras asistir al municipio de Múzquiz para acompañar a los familiares de los mineros que quedaron atrapados al interior de la mina MICARAM, que se localiza en el ejido Rancherías, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras dijo que pudo constatar 2 realidades muy tristes.
La primera es la de los familiares de los mineros y su fuerte sufrimiento, así como sus pocas esperanzas, comentó Monseñor Alonso Gerardo Garza Treviño, quien aseguró que ese dolor que manifiestan debe transformarse para nosotros en acompañamiento, solidaridad y oración.
El segundo hecho que constaté, es la terrible situación que enfrentan algunos mineros al trabajar en esas condiciones. El obispo dijo que en ese lugar son muy pocas las condiciones de seguridad que existen.
Comentó que tras los hechos de Pasta de Conchos se esperaba que verdaderamente se hubiese hecho un esfuerzo por que las condiciones de trabajo en las minas mejoraran, pero no fue así.
Ojalá a partir de este nuevo accidente si cambien las cosas y las autoridades se pongan las pilas y verdaderamente luchemos por que haya mejores condiciones de trabajo en las minas, expresó.
Dijo que para muchas personas el carbón es más importante que la vida de los mineros y se ve que la importancia se le da a hacer dinero y no a las personas.
Por último, reconoció que la región carbonífera es una de las más afectadas en Coahuila por la falta de empleo y esto obliga a muchas personas a aceptar esta clase de trabajos a pesar de las condiciones de falta de seguridad.