Cadáveres se acumulan en la India ante segunda oleada de COVID-19
Hace apenas seis semanas, el Ministro de Salud de la India declaró que el país estaba «en la fase final» de la pandemia del covid-19. Este viernes, India reportó, por segundo día consecutivo, el mayor número de casos nuevos en un solo día desde que comenzó la pandemia.
La segunda oleada e la India, que comenzó a mediados de marzo, ha devastado comunidades y hospitales en todo el país. Todo escasea: las camas de las unidades de cuidados intensivos, los medicamentos, el oxígeno y los respiradores. Los cadáveres se acumulan en las morgues y los crematorios.
India informó este viernes 332.730 nuevos casos, lo que supone el mayor recuento diario de casos a nivel mundial. Estados Unidos es el segundo, con un máximo de 300.310 casos el 2 de enero.
La población de la India es aproximadamente cuatro veces mayor que la de EE.UU., y sus casos diarios siguen siendo inferiores a los de este cuando se ajustan al tamaño de la población (en casos por millón de personas).
Pero el hecho es que el total de India asciende ahora a más de 16 millones de casos confirmados y casi 187.000 muertes relacionadas, según datos de la Universidad Johns Hopkins.
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«Estamos atravesando prácticamente la peor fase posible de la pandemia», declaró este miércoles Chandrika Bahadur, presidenta del Grupo de Trabajo de la Comisión de Lancet sobre el covid-19 en India. «La situación ha sido mala durante un par de semanas, pero ahora ha alcanzado el punto máximo».
Y ese pico no muestra signos de caer pronto. Mientras India se hunde en la crisis, muchos se preguntan: ¿dónde están los líderes del país?
Los ministros de los estados y las autoridades locales, incluidos los de Maharashtra, que ha sufrido enormemente, llevan advirtiendo sobre la segunda ola y preparando acciones desde febrero. En contraste, parece haber un vacío de liderazgo en el gobierno central, ya que el Primer Ministro Narendra Modi no se había pronunciado sobre la situación hasta las últimas semanas.
Respuesta de los líderes de India
En declaraciones esporádicas a lo largo del mes de abril, Modi habló del esfuerzo nacional de vacunación y reconoció el «alarmante» aumento de los casos, pero tardó en tomar medidas de contención, además de ordenar a los estados que aumentaran las pruebas y el seguimiento, y pedir a la población que se mantuviera vigilante.
Modhi India
Y siguió alabando el éxito del país, incluso cuando los estados impusieron nuevas restricciones y los hospitales comenzaron a quedarse sin espacio. «A pesar de los desafíos, tenemos más experiencia, recursos y también la vacuna», dijo su oficina en un comunicado de prensa el 8 de abril. Dos días más tarde, celebró la administración de 100 millones de dosis de vacunas en todo el país, tuiteando que estaban «reforzando los esfuerzos para garantizar una India sana y libre de covid-19».
No fue hasta el martes que Modi finalmente enfatizó la urgencia de la situación y expuso nuevas medidas en un discurso nocturno a la nación. «El país está librando de nuevo una gran batalla contra el covid-19», dijo. «Hace unas semanas, las condiciones se habían estabilizado, y entonces llegó la segunda oleada».
Pero para entonces, el brote en India ya era el mayor del mundo en términos de cifras diarias absolutas. Según la Organización Mundial de la Salud, casi el 28% de todos los nuevos casos del mundo en la última semana proceden de India.
Esta crisis, y la lucha de la administración por responder a ella, ha mostrado «una completa arrogancia, y una especie de soberbia, en la toma de decisiones», dijo el jueves Harsh Mander, escritor y activista de derechos humanos. «El gobierno ha mostrado total y manifiestamente (una falta de) competencia y compasión».
Modi, que ganó una reelección aplastante en 2019 con su partido nacionalista hindú Bharatiya Janata (BJP, por sus siglas en inglés), goza de una inmensa popularidad en India. Incluso el año pasado, cuando la economía del país fue golpeada por un estricto cierre que paralizó todo, Modi se libró en gran medida de los mordaces titulares y las aplastantes encuestas de opinión a las que se han tenido que enfrentar otros líderes mundiales.
Pero esta ola es mucho mayor que la anterior. La gente está agotada y desgastada tras más de un año de pandemia. Los pacientes y sus seres queridos, incapaces de recibir la atención necesaria, han recurrido a las redes sociales para pedir medicamentos y camas de hospital libres. Y los expertos que advirtieron durante meses sobre una posible segunda oleada se sienten frustrados porque sus advertencias no fueron escuchadas.
Estas quejas se extendieron por las redes sociales la semana pasada. Decenas de miles de personas acudieron a Twitter con hashtags como #ResignModi, #SuperSpreaderModi y #WhoFailedIndia. Figuras políticas, incluyendo autoridades estatales y ex funcionarios, se encontraban entre las voces que pedían una mayor responsabilidad y criticaban el manejo de la crisis por parte del gobierno.
«La lucha contra el covid19 en India es el reflejo del gobierno (de Modi)», tuiteó el lunes Siddaramaiah, ex ministro jefe del estado de Karnataka. El gobierno puede haber sido sorprendido por la primera ola, añadió, pero «¿cuál es la situación ahora? La previsión es desesperante incluso ahora».
Mamata Banerjee, ministra principal de Bengala Occidental y miembro del Partido del Congreso Trinamool, pidió la dimisión de Modi. «El primer ministro es responsable», dijo, y añadió que «no ha hecho nada para detener el covid ni ha dejado que nadie haga nada para detenerlo».
Los expertos y el personal sanitario afirman que el público bajó la guardia con una falsa sensación de seguridad después de que la primera oleada remitiera, razón por la cual la segunda oleada avanzó con tanta rapidez, pero esta actitud de confianza fue exacerbada por funcionarios del gobierno como Modi y el ministro de Sanidad Harsh Vardhan, que celebraron a bombo y platillo la aparente recuperación del país. Los líderes hicieron poco por desalentar las reuniones públicas, permitiendo que se llevara a cabo una peregrinación hindú masiva de varias semanas de duración, con millones de asistentes viajando por numerosos estados.
Campañas electorales sin medidas contra el covid-19
La ira también aumentó esta vez porque Modi voló para celebrar mítines políticos mientras se reunía con sus ministros sobre el brote.
Cuatro estados y un territorio de la Unión están celebrando elecciones para su asamblea legislativa estatal, incluido Bengala Occidental, un importante campo de batalla gobernado actualmente por el Partido del Congreso Trinamool de Banerjee, y que nunca ha tenido un gobierno del BJP.
Se ha convertido en un objetivo clave para el BJP, y Modi ha celebrado numerosos mítines en el estado con la asistencia de miles de personas entre marzo y abril.
Con información de CNN