Dan por muerta a mujer en el HGZ 11 del IMSS, estuvo desconectada dos horas de aparatos que la mantenían con vida
El pasado miércoles por la noche una mujer que había sido sometida a dos cirugías durante este mes de abril fue dada por muerta por personal del Hospital General de Zona número 11 del IMSS, le desconectaron los aparatos que la mantenían con vida durante dos horas y fue una de sus hijas que entró a la habitación para despedirse, quien se dio cuenta que seguía con vida.
Lupita N, quien solicitó no proporcionar su nombre por temor a represalias ya que su madre continúa internada en el hospital, narró a Noticieros Rancherita del Aire toda la odisea que han vivido ella y sus hermanos desde principios del mes de abril en que su madre fue internada por un problema en sus intestinos.
Mi madre ingresó al hospital el 5 de abril por un problema en el intestino, entró a cirugía a las diez de la noche de ese día y salió a las 2 de la mañana. Estuvo hospitalizada por cuatro días y no le dieron el seguimiento por parte del cirujano, cuando salió de la operación nos la entregaron y durante tres días no tuvo un seguimiento por parte de algún médico, ninguno paso a revisarla por ese tiempo, ya desde ahí nosotros empezamos con inquietud e inconformidad porque veíamos a mi mamá retorciéndose de dolor, con el abdomen abierto en su cama porque desarrollo una sepsis, con sondas, catéter, muy delicada, mencionó.
Dijo que la familia está consciente de la gravedad de su madre, desde el momento en que llegaron, pero están inconformes con la mala atención que han recibido por parte de algunos médicos, enfermeras y sobre todo, los guardias de seguridad en la entrada.
Quiero aclarar que nosotros estamos dando a conocer lo que pasó con mi madre porque ahí hay mucha gente que está pasando por esta situación y ver el trato que se le da al derechohabiente, es realmente una lástima y me atrevo a decirlo, desde el primer momento en que tienes contacto con el guardia hasta con trabajadoras sociales, algunas enfermeras y médicos, quizá nos falte un poquito de humanidad para darle al paciente que va a solicitar el servicio calidad y confianza, me atrevería a llamar a esta clínica la crucifixión hacia la muerte, no estoy en contra del personal, de los médicos y no puedo generalizar porque hay muchos muy buenos, dijo.
Lupita dijo a Noticieros Rancherita del Aire que su madre salió de la segunda cirugía intubada y a las 8:30 de la mañana del siguiente día el médico pasó a decirles la evolución.
Mencionó que un poco más tarde, una enfermera acudió con su madre ya que estaban teniendo un poco de problema con un brazalete con el que le monitoreaban la presión arterial, porque no le detectaba bien el pulso.
Yo estuve al momento en que le entregan a la enfermera el turno y mi mamá tenía la presión, el pulso, la temperatura y la glucosa bien, un enfermero le pidió le prestara el brazalete para ponérselo a otro paciente y ella le dijo que no porque tenía que estarla monitoreando, pero un poco más tarde, vinieron y se lo quitaron como quiera, comenta Lupita.
Señaló que al momento en que van a volver a conectarle el brazalete, la enfermera no encuentra el pulso de su madre y sale a buscar al médico, quienes le pidieron esperara afuera y casi media hora más tarde salieron a decirle que su madre había fallecido.
Lupita señaló que ella estaba observando por entre la puerta que estaba un poquito abierta y tanto el médico como la enfermera decían que no le escuchaban el corazón.
Yo le solicite a la enfermera, una vez que se fue el médico, que me permitiera que llegaran mis hermanos para despedirse de ella y yo poder hacerlo también. La enfermera me dijo que se tardaría 15 minutos en desconectarle todos los aparatos y que tenían ese tiempo para llegar.
Dijo que esos 15 minutos se transformaron en casi dos horas, por lo que al parecerle extraño que entraba y salía mucha gente, decidió entrar y les preguntó a unos internos que dejaron con su madre si realmente estaba muerta y ellos solo le dijeron que esperara a la enfermera.
Un poco más tarde, entró una enfermera con un electro y un médico, al que le dijeron a través de señas que faltaba un poquito, cuando ya le habían dicho que ella no tenía signos vitales, que había fallecido.
Cuando el medico sale, la interna pidió los datos de la señora porque la pasarían al sótano y siguieron entrando y saliendo enfermeras, por lo que ella decidió entrar y volver a preguntar si su madre había fallecido o no.
A ella ya la tenían desconectada de todos los aparatos y aunque me dijo que me saliera, yo empecé a agarrar a mi mama y empezó a apretarme la mano, empecé a notar que movía los ojos y le empecé a pegar en la mejilla diciéndole ¿me estás escuchando? y ella me contesta con la cabeza que sí, le pregunte que si estaba viva y ella me dice de nuevo que sí, empecé a gritar que estaba viva y empezaron a entrar y salir de nuevo médicos y enfermeras, después me salieron con que estaba viva
Dijo que eso fue la gota que derramó el vaso ya que después de estar aguantando malos tratos y una mala atención, el que les dijeran que estaba muerta, permaneciera su madre sin aparatos por dos horas y luego darse cuenta de que estaba viva, pensaron: ¿qué seriedad puede haber en el lugar?
Decidieron entonces poner su queja pública y formal ante el instituto.
Lupita reconoció que los familiares llegan a los hospitales cargando con el estrés por la enfermedad de su paciente y aunque trates de hablar con amabilidad, no tienes una respuesta igual.
Dijo que ya con enojo por la falta de atención hacia su madre, los familiares acudieron con el director, no lo encontraron, los pasaron con el subdirector y fue entonces cuando empezaron a atenderla, pero recalcó que el Doctor Allan, a quien reconoce como un excelente médico, no tiene un buen trato a los pacientes y menos la trabajadora social de nombre Mariana, que se portó muy déspota y grosera con ellos como familiares.
Mencionó que pusieron una queja formal con las Técnicas de Atención y Orientación a los Derechohabientes (TAODS).