Con la fe en Dios, nicaragüense pasará Nochebuena y Navidad en Piedras Negras en espera de cruzar a EU
En víspera de la celebración de Nochebuena y Navidad, una migrante originaria de Nicaragua llegó por segunda ocasión a Piedras Negras y este viernes acudió a la Casa del Migrante Frontera Digna para obtener algo de alimento.
Accedió a conversar manteniendo el anonimato, por lo que le llamaremos María, quien es originaria de Nicaragua y viene llegando de la ciudad de Monterrey; estableciendo que esta es la segunda ocasión en la que intentará cruzar a los Estados Unidos.
En estas fechas me siento muy mal, haber caído en estas fechas, porque pensaba entrar mucho antes, pero la bendita migración de acá me agarró hace unos días y me mandó para allá abajo y pues no pensaba estar aquí; yo pensaba estar en Estados Unidos ya, dijo María.
Aun así, se siente bien al regresar y tiene esperanzas de pasar Año Nuevo en Estados Unidos. Aunque no cuenta con familiares, pero dice tener amigos en el vecino país.
La necesidad me hizo salir de mi país y me motiva sacar adelante a mis hijos, fue lo que manifestó María, en relación a sus hijos de 18, 16 y 14 años, quienes se quedaron bajo el cuidado de su mamá, aunque reconoció que es una situación difícil.
En este camino no pega la gente débil. Solamente los que somos fuertes y valientes y sacamos fuerza de donde no las hay; que es solamente Cristo el que las da, esos son los únicos que pueden lograrlo, dijo la migrante.
María relató su reciente experiencia con personal del Instituto Nacional de migración (INM), pues señaló que hace más de 20 días había llegado a Piedras Negras y al intentar cruzar a los Estados Unidos, fue asegurada por elementos de migración.
Detalló que la mantuvieron por alrededor de 12 días en la estancia migratoria provisional del Puente Internacional número II, donde recibió malos tratos por parte del personal de migración y con muy poca comida; además de señalar a una mujer que labora en dicha dependencia trata mal a la gente.
A los muchachos los amarra y los golpea, cuando a veces están que quieren agua, porque les quitan el agua y los trata mal a uno. La cosa de que salí con una gastritis que no aguantaba, porque la comida llega tarde, y la verdad, delante de Dios le digo que no quiero volverlos a ver, indicó María.
Manifestó que, lo único que quiere es cruzar a los Estados Unidos y si la detienen allá, y el Gobierno la manda a su casa, prefiere eso, a que la agarren aquí el personal de migración.
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