¡Se contradicen! Simpatizantes y ahora funcionarios de AMLO rechazaban militarización
Lejos quedó el pensamiento del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien mucho antes de llegar a la Presidencia se pronunciaba en contra de la militarización en México.
Hace años reclamaba lo que hoy proclama como política de estado, pero no solo él, sino también sus colaboradores cercanos.
Durante la discusión del paquete de reformas en materia de Guardia Nacional que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados para que se integre a la Sedena, se han exhibido las contradicciones entre morenistas por el tema de la militarización.
El presidente Andrés Manuel López Obrador en 2013 dijo: Es perverso que los potentados utilicen al ejército para enfrentar el problema de la inseguridad que ellos crearon por dedicarse a saquear. Ahora es cuestionado por priistas y panistas quienes lo señalan de contradecir su discurso de retirar al Ejército de las calles.
En diciembre de 2017 en un debate televisivo, Mario Delgado, entonces senador de Morena, hoy presidente de ese partido, se mostró en contra de la Ley de Seguridad Interior que Enrique Peña Nieto había enviado al congreso.
La legislación buscaba normar la actuación de las fuerzas armadas en el combate al crimen organizado.
No ha resultado esta estrategia y esa es la que ahora se pretende legalizar sin que haya una alternativa, sin que haya una crítica, sin que vayamos a lo fundamental que es la formación de policías y que el ejército no lo tengamos haciendo estas tareas porque esto nos dice que no da resultados, decía entonces Mario Delgado.
La senadora y secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, en mayo de 2012 escribió: Si AMLO fuera presidente retiraría el ejército en 6 meses de la calle. PRI y PAN se oponen... ¿en qué país viven eh?.
Actualmente, AMLO ha planteado prolongar la presencia de las Fuerzas Armadas más allá de 2024, como estaba estipulado en la ley de Guardia Nacional.
La hoy gobernadora de Campeche, Layda Sansores, en 2017 como senadora se manifestó en contra de la Ley de Seguridad Interior que impulsaba el entonces presidente Enrique Peña Nieto. Combatir al narcotráfico es el pretexto; tu cobardía la razón. ¡No a la militarización de México!. Esta ley es preludio de dictadura.
Un año antes, a su compañero de bancada Manuel Bartlett, hoy director de la Comisión Federal de Electricidad, rechazaba la integración de militares en labores civiles como en los puertos, algo que hoy forma parte de las políticas del actual gobierno.
Yo sé cómo se atreven a hacer este tipo de dictámenes. No mientan, se trata de la militarización a través de la Armada de México de todos los puertos del país y sigue la militarización, dijo.
También el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Alejandro Encinas, se posicionaba en contra de la Ley de Seguridad Interior que se impulsaba entonces por el PRI. La mano dura ha fracasado y hay que asumir que la militarización en las tareas de seguridad pública, también. No queremos a una guerra sucia en el 2018. No queremos al ejército en la vida política de la nación.
Más tarde señalaba: No al golpe de estado legislativo, no queremos vernos en el espejo de Honduras. No a la militarización de la política.
Antes de que llegara a vocero de la presidencia, Jesús Ramírez Cuevas consideraba que poner a militares en labores de seguridad pública atentaba contra la democracia.
Poder justificar una dictadura militar, poder justificar que los militares se apropien de las calles, del espacio público y pueden hacer labores de policía, esto contraviene la Constitución y la historia democrática de este país, decía.
El entonces aspirante a candidato presidencial por tercera ocasión, Andrés Manuel López obrador, quien retomaba las ideas de Benito Juárez para no generar una república militarista, señalaba:
Nos debe de servir para entender que no es con el ejército cómo se pueden resolver los problemas de inseguridad y de violencia, que no se utilice para suplir las incapacidades de los gobiernos, expresaba.
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