Migración, convertido en una cueva de moches
Las estaciones migratorias, retenes y garitas del Instituto Nacional de Migración se han convertido en una cueva para el cobro de moches por parte de sus agentes, funcionarios o policías privados, quienes aprovechan cualquier oportunidad para extorsionar a los detenidos con pagos por productos de higiene personal, cigarros, comida, agua, ropa y hasta por tratarlos bien.
De acuerdo con testimonios de migrantes y de activistas recabados por el medio El Universal, también hay tarifas para llamadas telefónicas, por sacarlos de la estación migratoria, por tramitarles papeles de estancia legal y para que no los detengan. Los costos varían dependiendo el lugar de la detención, la nacionalidad y la apariencia.
Entre algunas de las tarifas que trascienden con costos de hasta del triple en diversos artículos y servicios, destacan una botella de agua a 15 dólares, jabón a 10 dólares, una llamada telefónica de 5 minutos a 25 dólares, los propios trámites entre 2 mil 500 y 5 mil dólares, 25 dólares para no detenerlos y 3 dólares por un cigarro.
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