"El recorrido es insoportable, la selva y México son la peor parte", dicen migrantes venezolanos
A poco más de 50 kilómetros de llegar a la frontera de Coahuila con el estado de Texas, una pareja de migrantes originarios de Venezuela que llevan mes y medio de recorrido; señalan que el camino ha sido insoportable, destacando que la selva y México son la peor parte de todo lo que han transitado.
La pareja, que viaja con su hija de cinco años, por la carretera federal número 57 en el municipio de Allende, relataron cómo han ido avanzando el costo del transporte y que, en el caso de México, han caminado por más de 200 kilómetros.
Destacaron que esto ha sido lo peor que han vivido y no lo recomendarían; aunque en su caso, ya están cerca, pero el camino ha sido muy difícil; pues incluso quitaron mucho dinero.

La selva es la subida y en México todo es extorsión, mafia, plata. Y como le digo, uno para poder bajar de un vehículo tiene que ser 5 mil, 5 mil por persona; que son 300, 400 dólares por persona, cuando ya uno viene sin nada de plata, indicó el padre de familia.
La mujer refirió que en Guatemala también es difícil porque los asaltan. Además de relatar que en dicho país los transportan en balsa y les cobran 10 quetzales; advirtiendo que hay que tener cuidado al llegar al pueblo que identifican como Hidalgo, en México.

Allí sí hay que tener cuidado porque hay tres entradas y la de la izquierda, es donde roban a todos. A nosotros nos robaron allí, nos quitaron todo el dinero, tuvimos que empezar otra vez de cero, indicó la mujer venezolana.
También dieron a conocer que desde la frontera sur hasta esta frontera norte de Coahuila, se han transportado en combis y por partes caminando. A las combis les van pagando y prácticamente los dejan antes de retenes, luego caminado y más adelante tienen que buscar otras combis.
Son, dijeron, como vans pequeñas en donde transportan entre 9 y 12 personas, las cuales están en las terminales de todos los pueblos; inclusive refirieron que se parecen a las unidades de migración, pero la diferencia que portan una flecha de color verde o naranja y con ello saben que son colectivos.
Ella (su hija) lo ve como un paseo. Como si fuera una aventura, gracias a Dios, pero igualmente hay momentos en que se nos enferma, le da fiebre, le tenemos que dar su medicamento, llevarla a la Cruz Roja; ahorita por lo menos ya está cansada de caminar, la tengo que cargar por tramos, indicó el padre venezolano.
Situación por la cual reiteraron que esta travesía ha sido difícil para un adulto sano y para un bebé es insoportable.
La pareja de migrantes venezolanos manifestaron que, en su caso, decidieron no utilizar el tren porque les dio miedo. Además de señalar que un señor que viene con ellos se cayó del tren y sigue andando todo lastimado.
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