Persiste el temor en Villa Unión a un año del ataque que dejó una estela de sangre y robó la tranquilidad de los habitantes
La mañana del 30 de noviembre de 2019 ha quedado en la memoria de los habitantes del municipio de Villa Unión y la región norte de Coahuila, al registrarse un violento ataque a las instalaciones de la presidencia municipal por integrantes de un grupo de la delincuencia organizada y el posterior enfrentamiento con elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno; dejando una estela de sangre y robando la tranquilidad de los pobladores.
Fue alrededor de las 11:00 horas del sábado 30 de noviembre, cuando las actividades en la cabecera municipal se vieron interrumpidas de forma abrupta al ingresar decenas de camionetas al lugar y dirigirse a la Presidencia Municipal; rodeándola y abriendo fuego contra ella; generando una de las imágenes que le dieron la vuelta al mundo.
Un total de 23 personas fallecieron en los hechos violentos registrados hace un año, entre ellos 17 sospechosos de pertenecer al grupo delincuencial, así como cuatro elementos de la Policía Civil Coahuila que hicieron frente a los delincuentes dieron tiempo a que llegará el resto de las corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno. Además de dos civiles.
Los estragos del enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y los miembros del crimen organizado quedaron esparcidos por toda la cabecera municipal, pues domicilios, negocios, vehículos fueron alcanzados por los impactos de bala y daban muestra de las persecuciones que se dieron por diversas vialidades.
Convirtiendo con ello el tranquilo poblado de Villa Unión en un campo de batalla que para sus habitantes se volvió una eternidad. Agazapados en el interior de sus domicilios, sin entender del todo lo que sucedía, se mantenían abrazados, con el miedo en el ambiente al desconocer en donde se encontraban algunos de sus familiares y en espera de que todo acabara para encontrarlos.
Ese día, las autoridades localizaron un total de 25 vehículos abandonados en diferentes partes del municipio, tanto en la zona urbana como rural; algunas de las unidades portaban ametralladoras fijas y blindaje soldado, además de portar letreros impresos de forma profesional que los identificaba como vehículos pertenecientes a un grupo del crimen organizado.
Durante ese mismo día y los subsecuentes, las autoridades de los tres niveles de gobierno, iniciaron con la implementación de operativos de búsqueda en las brechas que se localizan por la zona y la Fiscalía General del Estado (FGE) de Coahuila, inició una carpeta de investigación y las indagatorias correspondientes.
Cabe mencionar que, derivado de tales acciones, un total de 36 personas fueron detenidas, de las cuales 17 de ellas fueron imputadas por el delito de homicidio, mientras que los 19 restantes fueron detenidos por otros delitos. En su momento, Miguel Ángel Riquelme Solís, Gobernador del Estado de Coahuila, manifestó que espera que se les dicte la máxima sentencia que es de 60 años de prisión.
Ha pasado un año de los lamentables hechos, un año en el que se realizaron diversas acciones para devolverle a Villa Unión la tranquilidad perdida.
Aunque Villa Unión hoy luce una remodelada Presidencia Municipal y viviendas, negocios y escuelas que resultaron baleadas no muestran evidencia alguna.
La tranquilidad de sus pobladores no se ha reestablecido del todo, aunque se siente más seguros por la presencia y patrullaje de los diversos cuerpos de seguridad.