Ataque armado en Villa Unión dejó secuelas psicológicas en niños y adultos mayores, a un año de los hechos
Este lunes 30 de noviembre se cumple un año del ataque armado a Villa Unión, el cual dejó secuelas psicológicas entre los habitantes, principalmente en menores y adultos mayores que fueron testigos de las más de dos horas de balazos entre criminales y policías.
Fue minutos antes de las 12 del mediodía del sábado 30 de noviembre del 2019, cuando alrededor de 100 integrantes del Cártel del Noreste, a bordo de aproximadamente 20 camionetas artilladas, abrieron fuego contra la presidencia municipal, no sin antes llevarse al subdirector de Obras Públicas y al oficial de bomberos Joaquín Cabrera, quienes aparecieron muertos horas más tarde.
Luego de que los integrantes del CDN rafaguearan por varios minutos las casas circundantes a la manzana donde se ubica la alcaldía, quemar varias patrullas y sembrar el terror entre los pobladores, esperaron a elementos de la Policía Estatal en la plaza de General Naranjo, en donde se desató una sangrienta batalla que dejó más de 10 delincuentes abatidos y aproximadamente 5 policías muertos, a lo largo de varias cuadras de ese sector.
La cifra de muertos variaba constantemente, ya que en los días siguientes del enfrentamiento en comunidades cercanas aparecían cadáveres tirados de los delincuentes armados.
Cabe mencionar que la para presidencia municipal que encabeza la alcaldesa Narcedalia Padron Arizpe la fecha pasó desapercibida, ya que no se programó alguna misa ni se colocaron ofrendas florales en memoria de quienes perdieron la vida hace un año.
En tanto, la gente sigue con secuelas de las más de 2 horas de intercambio de balas entre los civiles armados e integrantes de las policías locales, estatales y la Sedena, como temor, angustia entre otros trastornos psicológicos, principalmente entre niños y personas de la tercera edad.