Participa Ernestina Godoy en el 110 aniversario del Primer Congreso Feminista de Yucatán, organizado por el Senado de la República
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, participó en la conmemoración del 110 aniversario del Primer Congreso Feminista de Yucatán (1916–2026), organizado por el Senado de la República, en la antigua sede de Xicoténcatl.
Durante su intervención, la fiscal general destacó que este congreso representa un hito fundamental en la historia jurídica y política de la nación, ya que permitió la discusión pública y colectiva de temas que habían permanecido invisibilizados, como la ciudadanía plena, la autonomía corporal, la justicia económica y la participación política de las mujeres.
Godoy Ramos señaló que, si bien hoy pueden enumerarse importantes logros, aún queda mucho trabajo por hacer. “Contamos con un marco jurídico avanzado, con leyes federales y locales progresistas en materia de violencia de género, paridad política y derechos laborales; sin embargo, su aplicación sigue siendo desigual”, subrayó.
Agregó que México cuenta con uno de los congresos más paritarios del mundo; no obstante, precisó que la paridad numérica no siempre garantiza una agenda feminista sustantiva. Por ello, afirmó que es necesario continuar luchando para reducir las desigualdades persistentes, ya que, aunque la presencia de mujeres en cargos públicos ha aumentado, las brechas aún existen.

Finalmente, Ernestina Godoy recalcó que, a 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, “nos corresponde a nosotras seguir avanzando por ese umbral, hasta que la justicia y la igualdad no sean la excepción, sino la norma”.
Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez, recordó que en 1916, en Mérida, Yucatán, más de 600 mujeres se reunieron en el Primer Congreso Feminista para asumirse, por primera vez, como sujetas de derechos políticos y civiles, en un país que aún no las reconocía como ciudadanas.
Señaló que aquel encuentro marcó un parteaguas histórico, al llevar al debate público temas entonces considerados indecibles, cuya trascendencia, a 110 años de distancia, continúa contribuyendo a la construcción de una patria más justa para las mujeres.
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