Conmemora IMSS Día Mundial del Riñón, concientizando sobre hábitos saludables que favorecen la salud de los riñones
En el marco del Día Mundial del Riñón, que se conmemora este 12 de marzo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila insiste en la importancia de adoptar hábitos saludables que ayuden al buen funcionamiento de este órgano y así prevenir la necesidad de requerir terapia de reemplazo renal como diálisis o hemodiálisis.
La especialista en nefrología y subdirectora del turno nocturno en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 2, doctora Ana Díaz Franco, dijo que llevar una dieta equilibrada rica en frutas y verduras; adoptar la práctica de ejercicio regular, por lo menos 30 minutos diarios; realizar una revisión anual del estado de salud general; incrementar el consumo de agua natural y controlar la diabetes y la hipertensión arterial son acciones que favorecen la salud renal.
Los riñones son órganos vitales que se encuentran en la región lumbar, encargados de filtrar los desechos y el exceso de líquidos de la sangre para luego ser excretados mediante la orina. Sin embargo, cuando pierden la capacidad de realizar esta función, se provoca un desequilibrio en la composición química de la sangre que origina que el cuerpo no funcione correctamente y de ello se derive una enfermedad renal crónica, explicó la médica.
Debido a que los síntomas o señales de este padecimiento pueden no manifestarse hasta que la función del órgano se vea significativamente afectada, la doctora destacó que en estos casos los hábitos de vida cobran mayor importancia, ya que son los principales causantes de diabetes, presión arterial alta, enfermedades del corazón y obesidad; factores que aumentan el riesgo de daño al riñón.
Por lo anterior, alertó que se debe acudir a atención médica en caso de identificar las siguientes situaciones: náuseas, vómito, pérdida de apetito, fatiga y debilidad, problemas para dormir, cambios en la producción de orina, disminución de la agudeza mental, espasmos musculares y calambres, hinchazón de pies y tobillos, presión arterial alta.
Agregó que, si bien la enfermedad renal crónica no tiene cura, un tratamiento oportuno y adecuado puede ayudar a controlar los síntomas, reducir las complicaciones y retrasar la progresión de la enfermedad, ya que de lo contrario puede avanzar hasta convertirse en una insuficiencia renal terminal que implica medidas más delicadas como filtraciones artificiales (diálisis) o un trasplante renal.
En esta fecha se invita a hacer conciencia sobre la importancia de estos órganos y, para ello, el Seguro Social impulsa sus modelos preventivos de enfermedades crónicas o detecciones oportunas mediante la consulta familiar, lo que permite que el paciente obtenga el tratamiento adecuado para controlar su padecimiento y evitar mayores complicaciones en su salud.
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