El obispo de Piedras Negras manifiesta postura en contra del cierre anticipado del ciclo escolar
Ante la propuesta de adelantar el cierre del ciclo escolar en México, monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, obispo de la Diócesis de Piedras Negras, manifestó una postura crítica y firme.
El jerarca católico subrayó que la prioridad del Estado y la sociedad debe ser la instrucción académica de la infancia, especialmente en un contexto nacional marcado por desafíos estructurales en la materia.
Miranda Guardiola enfatizó que el sistema educativo mexicano enfrenta un déficit histórico que se ha agravado en años recientes.
Al respecto, el obispo fue contundente: “Yo digo que no será quitando clases como los niños van a aprender más”.
Para el prelado, la reducción del calendario escolar no representa una solución pedagógica, sino un retroceso en el desarrollo intelectual de los menores.
La postura de la Diócesis no ignora las dificultades climáticas o logísticas de la región fronteriza, donde las temperaturas extremas suelen superar los 40 grados Celsius, pero sostiene que estas deben ser gestionadas sin sacrificar la enseñanza.
Miranda Guardiola señaló que las carencias operativas no deben ser excusa para el ausentismo institucionalizado, sino una oportunidad para fomentar la resiliencia en el alumnado.
“No es en la comodidad, no es en el no saber cómo enfrentar las adversidades como vamos a salir adelante. Proteger de más a los niños y a las personas no es una forma de educar, es lo contrario”, sentenció el obispo.
Finalmente, el líder religioso advirtió sobre los riesgos sociales que implica que los menores permanezcan fuera de los planteles educativos antes de lo previsto. El tiempo fuera del aula, sin una estructura de supervisión y formación, vulnera la seguridad de los niños y profundiza las brechas de aprendizaje que afectan el futuro profesional de las nuevas generaciones en Coahuila.
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