'El Chavo Félix', ligado al Cártel de Sinaloa, se declara culpable en corte de Estados Unidos
Juan Carlos Félix Gastélum, identificado como yerno de Ismael El Mayo Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable ante un tribunal federal de San Diego, California, de cuatro cargos relacionados con conspiración para el narcotráfico y lavado de dinero, de acuerdo con información publicada por The San Diego Union-Tribune.
También conocido como El Chavo Félix, el hombre de 43 años reconoció en su acuerdo de culpabilidad que dirigía una organización de narcotráfico vinculada al Cártel de Sinaloa y que era uno de los principales operadores de los laboratorios clandestinos dedicados a la fabricación de metanfetaminas en los estados de Sinaloa y Durango.
En el documento judicial también admitió que comercializaba la metanfetamina producida en esos laboratorios con otros líderes del cártel, mediante cargamentos que iban desde varios cientos hasta miles de libras. Asimismo, aceptó haber trabajado con otros integrantes de la organización para introducir a Estados Unidos miles de kilogramos de metanfetamina, además de importantes cantidades de cocaína.
Los abogados que representan a Félix Gastélum declinaron emitir comentarios sobre la declaración de culpabilidad, al igual que la Fiscalía de Estados Unidos en San Diego. De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, el acusado está casado con una de las hijas de Ismael El Mayo Zambada, quien durante años encabezó el Cártel de Sinaloa junto con Joaquín El Chapo Guzmán.
Las autoridades mexicanas detuvieron a Juan Carlos Félix Gastélum en enero de 2025, en Culiacán, Sinaloa. Posteriormente, en agosto del mismo año, fue entregado a las autoridades de Estados Unidos junto con otros 25 presuntos integrantes de alto nivel del Cártel de Sinaloa.
La declaración de culpabilidad fue recibida por la jueza federal Cynthia Bashant, quien programó la audiencia para dictar sentencia en marzo del próximo año.
De acuerdo con el convenio de culpabilidad, Félix Gastélum enfrenta una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua por cada uno de los tres cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas. Además, por el cargo de conspiración para el lavado de dinero podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión.
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