¡Sin daños! Boyas a la deriva esquivan pilares de puentes internacionales en Piedras Negras
A pesar de la alerta emitida por autoridades norteamericanas y del cierre de los cruces fronterizos entre Eagle Pass y Piedras Negras durante la noche del jueves, debido a la llegada de un centenar de boyas a la deriva en el río Bravo, parte del muro flotante antimigratorio, los tres puentes internacionales permanecen intactos hasta el momento.

Inicialmente se informó que existía el riesgo inminente de que las boyas impactaran contra los pilares de soporte de los puentes y pudieran causar daños estructurales, ya que, según autoridades de Texas, cada una pesa aproximadamente una tonelada. Sin embargo, hasta el momento no se ha registrado daño alguno en la infraestructura fronteriza.
Otro de los escenarios de riesgo indicaba que, al tratarse de más de 100 boyas de gran tamaño flotando sin control, podrían formar un tapón si se acumulaban en alguna zona baja del Bravo, lo que provocaría el desbordamiento del río al crear una especie de represa accidental.

Sin embargo, ambos riesgos fueron descartados con la llegada de las boyas, ya que la misma corriente provocó que esquivaran los pilares. Aunque a simple vista parecían impactar contra ellos, la estela creada por la turbulencia del agua y la maleza atrapada en los soportes hacía que rebotaran antes de tener contacto directo.
Francisco Contreras Obregón, coordinador de Protección Civil de Coahuila en la Región Norte, confirmó que se ha mantenido vigilancia sobre el paso de las boyas y que la dinámica de la corriente provoca que esquiven los pilotes de soporte de los puentes internacionales.
“Si me lo preguntan a mí de manera personal, yo no le veo ningún riesgo. Durante la noche hemos experimentado y observado que este tipo de boyas, cuando llegan a los pilotes, les sacan la vuelta. Veíamos que es una especie de aerodinámica que juega con el agua, con el desplazamiento de la corriente, y no hemos tenido ningún problema”, explicó.

Puntualizó que las boyas descienden dispersas y no en un cúmulo que pudiera crear un bloqueo. Algunas se quedan en las orillas del río, atrapadas entre la vegetación, y hasta el momento no han impactado ni dañado los pilares de los puentes.
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