Una mujer fugitiva de la ley decidió voluntariamente acudir al Puente Internacional de Del Rio para entregarse a la justicia
Justin R. Simmons, fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Texas, anunció que ya se encuentra bajo custodia una de las dos fugitivas acusadas formalmente por su presunta participación en un intento de contrabando de inmigrantes indocumentados, que resultó en la muerte de varias personas, dentro de un contenedor de carga de ferrocarril. La tragedia sucedió el pasado mes de mayo.
Según documentos judiciales, Karina García, de 37 años y residente de Del Río, compareció por primera vez ante el tribunal federal el martes por la tarde ante el juez magistrado de los Estados Unidos Matthew Watters. García se entregó voluntariamente el domingo en el puerto de entrada de Del Río.
Se alega que García desempeñó un papel clave en la operación de contrabando, la cual se extendió durante aproximadamente tres años y utilizó ilegalmente trenes de carga para transportar a inmigrantes indocumentados hacia el interior de los Estados Unidos, tras haberlos cruzado ilegalmente desde México.
Cada inmigrante -o sus familiares y amigos- pagaba a los traficantes en Honduras, México, Estados Unidos y otros lugares sumas de entre 1,500 y 10 mil dólares.
García fue acusada formalmente en julio de un cargo de conspiración para transportar inmigrantes indocumentados con resultado de muerte. De ser condenada, García podría enfrentar una pena de hasta cadena perpetua. Un juez de distrito federal determinará la sentencia.
En julio, otros ocho acusados fueron detenidos relacionados a este cargo, durante una operación de varios días llevada a cabo por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (Homeland Security Task Force) en el centro y sur de Texas. Actualmente, Seferino Huerta-Casillas es el único coacusado que permanece prófugo.
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