Presión inflacionaria en la canasta básica: la cebolla blanca se encarece más del 33%
La tendencia alcista en los productos de primera necesidad continúa ejerciendo presión sobre los hogares. Tras el reporte del pasado 13 de agosto, en el cual se dio a conocer un incremento inicial en el precio de la cebolla blanca, el costo de este insumo básico no ha dejado de avanzar en los puntos de venta.
En aquella fecha, el kilogramo del bulbo subterráneo registró un repunte de 10 pesos, al transicionar de los 49 a los 59 pesos. A poco más de un mes de distancia, la trayectoria al alza persiste y el alimento ya se comercializa en un techo de hasta 65.50 pesos por kilo.
Este comportamiento representa un incremento acumulado del 33.67% en un periodo de unas cuantas semanas, superando las estimaciones iniciales de comercialización.
A pesar del notable encarecimiento, los niveles de demanda en los comercios minoristas muestran una reducción mínima. Al ser considerado un componente indispensable y de alta prioridad dentro de la dieta diaria, los consumidores finales optan por absorber el impacto financiero antes que eliminarlo de su alimentación.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la cebolla se consolidó como uno de los genéricos con mayor incidencia e incremento en la canasta alimentaria. Paralelamente, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) atribuyó este dinamismo principalmente a factores estacionales y a la temporalidad de las cosechas, instando a la población a realizar compras inteligentes y comparar establecimientos para mitigar los efectos en el bolsillo familiar.
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