Se quedan varados migrantes en Saltillo ante la polémica por permisos que no tienen validez en Coahuila
Poco más de un centenar de migrantes quedaron varados en Saltillo, luego de no poder continuar con su camino a Estados Unidos.
Los extranjeros mostraron impotencia y desesperación, luego de que el carnet con permiso para internarse en el país, no tiene validez ni certeza en territorio coahuilense, aseguran, pues su paso para continuar hasta Acuña y Piedras Negras les fue negado.
Desde temprana hora se pudieron apreciar a los migrantes en la Central Camionera en espera de poder abordar un autobús.
Sin embargo, por la tarde, la situación se complicó.
Al menos 160 personas migrantes se quedaron varados otra noche en la Central de Autobuses luego de horas de incertidumbre, protestas, apoyo de abogados y taxistas, bloqueos y un acuerdo con las autoridades para viajar a Reynosa.
Sin embargo, lo migrantes y la activista Amber Carpenter, coordinadora de la Casa Alegre Hogar y Migrante, señalaron que las autoridades incumplieron el acuerdo: ir en una caravana de cuatro autobuses, escoltados, para llegar con seguridad al municipio fronterizo en Tamaulipas, pues a las 21:00 horas solo garantizaron un camión para 42 personas mientras las demás se quedarían esperando la siguiente unidad.
El problema fue que cuando los migrantes llegaron a Coahuila, el Instituto Nacional de Migración (INM) y las corporaciones de seguridad del Estado no hicieron válido el carnet expedido por el Gobierno federal que les permitía libre tránsito por territorio mexicano, y se les impidió comprar boletos de autobús para continuar su viaje a Acuña, Piedras Negras o Reynosa, y si ya habían comprado su pasaje se les prohibió abordarlo o los bajaron en los retenes o los conductores les exigían descender en las afueras de la ciudad.
Los migrantes, en su mayoría provenientes de Venezuela, explicaron que habían comprado los boletos en la Central de Autobuses de Saltillo al doble o triple de precio normal y que las líneas de autobuses no les quisieron hacer el reembolso.
“La instrucción que nos dejó ayer (domingo) Inmigración es que únicamente las personas que nos presentaran la tarjeta verde podían seguir su camino, los demás definitivamente no. Y el motivo de la aglomeración de estos días es que se les vendieron boletos y mucho después nos llegó la orden por parte de Inmigración”, indicó Miguel Colchado Urbina, gerente de la Central de Autobuses de Saltillo.
La tarjeta verde es el permiso que acredita la estancia legal en el país, mientras que el permiso de color café es el que emitió el Gobierno federal para que los migrantes circularan por el país durante 30 días.
De acuerdo con el gerente de la Central de Autobuses, el 60 por ciento de los migrantes que quedaron varados el domingo se fue este lunes y se regresó el dinero de 350 personas que compraron sus boletos.
Pero los migrantes señalaron que muchos de los compañeros que se habían ido lo hicieron mediante coyotes para llegar a la frontera y de ahí cruzar al otro lado, otros partieron para Reynosa pese a la inseguridad de transitar por esa ruta.
Ante la falta de reembolso, un grupo de tres abogados presionó a las autoridades y encargados de la Central para que reembolsaran el efectivo que los migrantes habían pagado. Lo hicieron a través de grupos de taxistas que bloquearon las entradas y salidas de los autobuses en dos ocasiones.
Las negociaciones continuaron hasta que las autoridades acordaron subir a las personas en cuatro camiones con rumbo a Reynosa, Tamaulipas. El primer grupo pasó a los andenes de la Central camionera: niñas, niños, mujeres, jóvenes, adultos, familias de todas las edades, se mostraron inquietos y alegres por continuar su viaje, sentados en el autobús.
Pero la alegría duró poco, pues al ver que no iban a salir en caravana y no tener certeza de su seguridad, todos los pasajeros descendieron de la unidad.
En Monterrey, también se reportó que alrededor de 2 mil migrantes quedaron varados en la Central, al no poder avanzar con destino a Acuña, Coahuila.
SE ATIENDEN A MIGRANTES: MARS
Ante la nueva ola masiva de migrantes a Coahuila, el Gobierno del Estado desde este fin de semana ha tomado nota y actuado en consecuencia, afirmó el gobernador Miguel Riquelme.
En atención a los migrantes, el gobernador informó que la Secretaría de Salud instaló módulos en las centrales camioneras, lo cuales cuentan con vacunas anti COVID-19 y los medicamentos necesarios para su atención en caso de ser necesario.
Compartir nota