Entre uno y dos meses tardan adolescentes en adaptarse a clases presenciales
La pandemia afectó en los procesos de adaptación de los adolescentes a los ambientes escolares, por lo que ahora les están costando las rutinas, indicó la psiquiatra del Hospital General de la Secretaría de Salud en Piedras Negras, Beatriz Adriana Lozoya Botello.
Hay muchos niños que nunca habían pisado una escuela y no han estado en contacto con maestros físicamente ni con otros niños; para ellos es un proceso de conocer y adaptarse; hay otros que ya terminaron secundaria y tampoco estuvieron en contacto.
Dijo que a muchos les ha estado costado trabajo este regreso a clases, sobre todo por la pérdida de rutinas.
Cuando un adolescente va a la escuela es común que tenga un horario establecido porque está bien estructurado su día, pero al estar en clases en línea todo eso se desestructuró, se desvelaban, se levantaban tarde, otras veces se dormían todo el día, abusaban de la televisión y de los medios electrónicos, dejando de lado los estudios y ahora, al meterse de nuevo a una rutina, les está costando trabajo.
La psiquiatra dijo que no es imposible que lo hagan, es cuestión de paciencia y revisar malos hábitos.
Los procesos de adaptación normales se pueden tardar entre 1 o 2 meses, lo esperado es que haya problemas al principio y poco a poco se van a integrar, habrá algunos que no se adaptarán, ellos tendrán que recibir un tratamiento.
Los adolescentes que empiezan a tener ansiedad, deterioro en su estado de ánimo, estar aislados, tristes, apáticos, con llanto fácil, irritabilidad constante, que no duermen, no quieren comer, no terminan de integrarse y presentan problemas de socialización y perdida de interés deben ser atendidos por un especialista.
Compartir nota