Alumnos de secundaria rechazan la comida saludable en las escuelas, todo un reto el cambio alimenticio
El inició de la regulación para erradicar la comida chatarra de las escuelas ha representado un reto para padres de familia y las cafeterías o cooperativas al interior de los planteles, pero también una molestia para los alumnos, al no tener sus productos favoritos al alcance.
Incluso, a modo de broma, grupos de estudiantes de la Secundaria Técnica 5, han dicho a los encargados de la cooperativa que van a levantar firmas para que regresen las frituras, pastelillos y refrescos, ya que a ellos nadie les pregunto sobre estas acciones.
Pues hasta ahorita ellos, la verdad vamos a hablarlo así, lo que estamos ofreciendo es lo que viene a comprarnos, lo que es aguas o jugos, no son lo que ellos prefieren, puntualizó Lilia Margarita Reyes Ibarra, encargada de la cooperativa al interior de este plantel.
Señaló que para las cooperativas es complicado también ya que la regulación específica los productos que se pueden ofrecer pero no necesariamente son del agrado de los alumnos, además no notos los estudiantes consumen las mismas cantidades.
Es que si viene un jovencito de estatura mediana, contra otro de 1.70, pues no son las mismas calorías que va a necesitar, entonces ya es una cuestión que no voy a poder controlar, porque yo voy a ofrecer la fruta, la quesadilla, pero ya no sé si el chiquillo va a comprar una o dos, y ya se paso las 120 calorías que nos están pidiendo, explicó.
Además, puntualizó que a la hora del receso escolar las cafeterías se llenan con una cantidad enorme de jovencitos y está fuera de su control que cantidades adquiere cada uno.
Al final el alumno va a terminar decidiendo, porque puede venir a comprar hasta tres quesadillas o dos charolas de frutas, y ya las calorías ya se van a perder, que es lo que están pidiendo, finalizó.
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