Proyectan traer agua del Pánuco para el norte; Coahuila estaría fuera
El estado sufre sobreexplotación de acuíferos, escasa precipitación y alta demanda industrial, lo que agrava su ya crítica situación. El plan es construir un acueducto hacia presas de Tamaulipas y Nuevo León
Ciudad de México, 02/01/26 (Más).- A pesar de enfrentar una situación crítica en materia de disponibilidad de agua, el estado de Coahuila ha sido excluido del ambicioso proyecto federal que busca llevar agua del río Pánuco a la región norte del país.
La propuesta, elaborada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), tiene como objetivo principal abastecer a las ciudades fronterizas de Tamaulipas y a la Zona Metropolitana de Monterrey, en Nuevo León, sin contemplar en ningún tramo de la planeación a los municipios coahuilenses, que también forman parte de la Región Hidrológica Río Bravo.
La exclusión ocurre en un contexto de creciente preocupación por el abasto del vital líquido en el norte del país.
De acuerdo con información de Animal Político, el proyecto -que se encuentra en fase de análisis por parte de las autoridades federales- se perfila como una de las obras de infraestructura hídrica más importantes del sexenio, al estar concebido como solución de largo plazo tanto para atender la demanda urbana como para cumplir los compromisos internacionales de México en el marco del Tratado de Aguas de 1944 con Estados Unidos.
Técnicamente, el proyecto plantea captar agua del río Pánuco a través de un punto de extracción ubicado entre Veracruz y Tamaulipas, con coordenadas precisas en 22.079529, -98.265852. Desde ahí, se planea construir un sistema de conducción de agua -mediante un acueducto de varios cientos de kilómetros- hasta una serie de presas estratégicas que servirían como nodos de distribución.
Entre las opciones analizadas se encuentran la presa Vicente Guerrero, la Marte R. Gómez y El Cuchillo, ubicadas en territorio tamaulipeco y nuevoleonés, respectivamente.
La infraestructura proyectada incluiría además obras de muestreo y control de calidad del agua conforme a la NOM-127-SSA-2021, instalaciones de plantas potabilizadoras, laboratorios certificados por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y pruebas de tratabilidad del recurso hídrico. El objetivo, según Conagua, es asegurar no sólo cantidad suficiente de agua, sino también su calidad sanitaria para consumo humano.
Sin embargo, en ninguno de los escenarios técnicos ni presupuestales se ha considerado a Coahuila como parte del plan, a pesar de ser uno de los estados más afectados por la escasez de agua.
La Región Hidrológica Río Bravo, que incluye a Coahuila, concentra a más de 7.4 millones de habitantes y abarca 144 municipios. Del total de los 102 acuíferos que existen en esta región, 68 están oficialmente catalogados como sobreexplotados, una situación que compromete el futuro del abastecimiento, especialmente ante eventos prolongados de sequía, cada vez más frecuentes e intensos.
El Programa Hídrico Regional 2020-2024, elaborado por la propia Conagua, advierte que la recarga natural de los acuíferos en esta zona es insuficiente para cubrir la demanda. A esto se suma la poca precipitación anual registrada en los últimos años, con valores inferiores a los 250 milímetros en promedio en la cuenca del río Bravo, por debajo del rango histórico que oscila entre los 300 y 600 milímetros.
Además, gran parte de esta cuenca se encuentra en zona de veda, lo que impide aprovechar nuevos volúmenes de agua subterránea para usos urbanos o agrícolas.
Coahuila no sólo enfrenta una crisis hídrica por factores naturales, sino también por la creciente presión industrial. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), hacia finales de 2025 operaban en el estado un número significativo de plantas maquiladoras bajo régimen de exportación. Estas industrias, concentradas en zonas urbanas como Piedras Negras, Torreón y Saltillo, demandan grandes volúmenes de agua y aumentan la presión sobre los recursos hídricos ya limitados.
A pesar de este panorama, el plan federal prioriza a otras entidades, dejando a Coahuila sin acceso a la infraestructura planeada ni a los beneficios de largo plazo que ofrecería el acueducto desde el Pánuco.
El proyecto, cuyo costo de estudios de preinversión se estimó en 50 millones de pesos, fue programado para iniciar en marzo de 2025 y concluir en diciembre de 2026. La obra en sí -es decir, la construcción del acueducto- tendría una duración aproximada de tres años, por lo que, en teoría, comenzaría a operar hacia finales de 2028.
La decisión de no incluir a Coahuila también tiene implicaciones geopolíticas.
Bajo los lineamientos del Tratado de 1944 entre México y Estados Unidos, el país está obligado a entregar un volumen de agua periódicamente, contabilidad que se hace por ciclos de cinco años. En caso de incumplimiento, México debe reponer el faltante en el siguiente ciclo. En momentos de sequía, como los actuales, esto reduce la disponibilidad de agua para las ciudades mexicanas fronterizas, y pone en riesgo el cumplimiento del tratado, lo cual ha generado presión adicional desde Washington. A todo esto se suma la falta de voluntad presupuestal: ni en el ejercicio fiscal de 2025 ni en el de 2026 el gobierno federal contempló recursos para incorporar a Coahuila en este megaproyecto. Con ello, la entidad permanece sin una solución estructural a su crisis hídrica, dependiendo de acuíferos sobreexplotados y de obras locales de menor alcance, sin apoyo directo del plan federal.
Compartir nota