Sheinbaum lamenta freno a revocación y atribuye rechazo de aliados a temor electoral
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó que el Senado no aprobara adelantar la revocación de mandato para hacerla coincidir con las elecciones intermedias de 2027, y consideró que el rechazo obedeció al temor de algunos partidos aliados ante un posible impacto electoral.
Durante su conferencia de este jueves, la mandataria sostuvo que no fue positivo para el país que se rechazara esa parte de su reforma política, al considerar que no existía un argumento de fondo para impedir que ese ejercicio democrático se llevara a cabo el mismo año de los comicios federales intermedios.
Sheinbaum señaló que, aunque el eje principal de su iniciativa era reducir el gasto en organismos electorales y congresos locales, así como disminuir el número de regidores en los municipios, también consideraba importante modificar la fecha de la revocación de mandato.
Afirmó que algunos de sus aliados frenaron esta propuesta por temor a que el proceso pudiera influir en el reparto de votos entre las fuerzas políticas de la coalición. Según explicó, existía la idea de que, si su nombre aparecía en la boleta y ella no respaldaba de manera abierta a un partido en particular, algunos podrían resultar más beneficiados que otros. No obstante, sostuvo que esa interpretación no tenía sustento suficiente.
La presidenta defendió que la revocación de mandato ya está contemplada en la Constitución, pero insistió en que hacerla coincidir con la jornada electoral habría sido una medida viable, sin afectaciones para el país y con ventajas en términos de organización.
Explicó que la propuesta original buscaba modificar las reglas para que ese ejercicio pudiera realizarse en el tercer año de gobierno, y no necesariamente en el cuarto, además de empatarlo con la elección intermedia. Sin embargo, al no aprobarse cambios al artículo 35 constitucional, la eventual revocación de mandato tendría que convocarse entre octubre y diciembre de 2027 para celebrarse hasta abril de 2028.
En ese contexto, Sheinbaum señaló que corresponderá a Morena, al Partido Verde y al Partido del Trabajo definir si continúa o no su coalición legislativa, aunque recordó que esas fuerzas políticas han logrado impulsar juntas varias reformas relevantes en los últimos meses.
Pese a este revés, la mandataria defendió el contenido que sí avanzó en el Senado y afirmó que la reforma mantiene puntos que considera fundamentales, entre ellos la reducción de regidurías en los ayuntamientos, el límite al gasto en los congresos estatales y la obligación de que los altos funcionarios electorales ganen menos que la titular del Ejecutivo federal.
También destacó que se busca eliminar privilegios dentro de las instituciones electorales, como los seguros de gastos médicos mayores y otros beneficios que, dijo, representan un uso innecesario de recursos públicos.
Finalmente, dejó claro que su gobierno insistirá más adelante en la propuesta original, al considerar que la reforma aún puede avanzar de manera más amplia en el futuro.
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