No paran los cierres de negocios en Piedras Negras
La contracción del consumo interno y la consecuente caída en los niveles de ventas continúan impactando severamente al sector comercial de Piedras Negras.
Esta coyuntura económica ha provocado el cierre definitivo de diversos establecimientos locales. Entre ellos se encuentran la sucursal del restaurante Los Sombreros, que dejó de operar hace algunas semanas; la pizzería Ozwald’s, que cerró recientemente; y ahora la tienda de importaciones Home China, ubicada en la plaza comercial Soriana de la avenida Industrial.
El establecimiento, especializado en la comercialización de artículos para el hogar, novedades y mercancías de origen asiático, concluyó sus operaciones tras poco más de un año de presencia en el mercado de esta frontera.
Fuentes cercanas confirmaron que la administración notificó formalmente el cese de actividades a su plantilla laboral en días pasados y procedió de manera inmediata al desmantelamiento de los anaqueles y al retiro total del inventario, con el propósito de desocupar el inmueble antes del siguiente periodo de arrendamiento.
Este cierre no es un hecho aislado dentro de ese giro comercial. De manera paralela, el negocio Market China, ubicado en la zona centro, frente al Mercado Zaragoza, también suspendió operaciones debido a los elevados costos de renta y al bajo volumen de ventas registrado durante los últimos meses.
Aunque el número de trabajadores afectados en este último establecimiento era reducido, el cierre constante de negocios refleja la compleja situación que atraviesa la economía local.
Empresarios y exdirigentes de la Cámara Nacional de Comercio de Piedras Negras han señalado que el primer semestre del año se ubicó muy por debajo de las expectativas de ventas y crecimiento previstas.
Esta dinámica coincide con un reajuste en el mercado laboral de la región. De acuerdo con registros oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social, la pérdida de puestos de trabajo en los sectores manufacturero y comercial ha reducido el flujo de efectivo en la ciudad, intensificando la cautela en el gasto de las familias y aumentando la presión operativa sobre los comercios establecidos.
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