“Tenemos que actuar contracorriente; la violencia siempre genera más violencia”: obispo
La Diócesis de Piedras Negras ha emitido un enérgico llamado a la corresponsabilidad social ante el incremento de conductas de riesgo y hechos de violencia digital o física cometidos por menores. Al ser cuestionado sobre las problemáticas actuales que involucran a niños y adolescentes en dinámicas de acoso, riñas, desafíos virales en plataformas digitales e incluso homicidios (como el suscitado en Torreón), el obispo, monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, sentenció con firmeza que “la violencia siempre genera más violencia”.
El jerarca católico calificó la situación actual como un círculo vicioso. Explicó que, hoy en día, los padres de familia se encuentran obligados a actuar contracorriente debido a que en la televisión, la música y, de manera preponderante, en las redes sociales, imperan toda clase de manifestaciones violentas.
Recientemente, la Diócesis de Piedras Negras ha alertado de manera constante sobre el uso de lenguajes encriptados y códigos diseñados en entornos digitales para incitar a los jóvenes a conductas que atentan contra su integridad y la de terceros. Ante este panorama, Miranda Guardiola enfatizó el orden de responsabilidades institucionales en la formación de la infancia:
“La educación principal es en casa; la escuela es subsidiaria, también debe poner su parte, pero también todos los demás: sociedad civil, iglesias, autoridades. Todos tenemos que poner de nuestra parte”.
El prelado reiteró que los tutores legales son los principales responsables de guiar a los niños, fundamentalmente mediante la instrucción en valores y el testimonio de un buen ejemplo en la vida cotidiana.
Finalmente, el obispo lamentó la proliferación de núcleos familiares fragmentados en las comunidades actuales. Con el propósito de mitigar el impacto de esta problemática en los sectores más jóvenes, convocó formalmente a la sociedad civil a involucrarse de manera activa, ofreciendo redes de apoyo, enseñanza constructiva, virtudes y referentes éticos para la protección y el desarrollo integral de todos los menores de edad.
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