La depresión es un trastorno, diferente a la tristeza normal
En el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, el sector salud dio a conocer que el año pasado se detectaron 211 casos de este trastorno mental, se realizaron 972 pruebas de tamiz, se ofrecieron 458 consultas y fueron 129 detecciones las que se confirmaron en la Uneme de Enfermedades Crónicas en Piedras Negras.
La psiquiatra del Hospital General de la Secretaría de Salud, Beatriz Adriana Lozoya Botello, explicó que la depresión es un trastorno del estado de ánimo y es importante que sea diferenciada de la tristeza normal.
La tristeza normal es un estado de ánimo bajo que siempre va a ser causado por un factor externo, por ejemplo, una pérdida, una situación difícil.
Explicó algunas diferencias entre la depresión y la tristeza normal que pueda estar atravesando una persona.
La depresión puede no tener una causa evidente, es mucho más intensa y se acompaña por algunos síntomas físicos como problemas para dormir, con la alimentación, ansiedad o agitación psicomotriz y las ideas constantes de hacerse daño o morir; hay un deterioro funcional, las personas dejan de hacer cosas, de sentir otras emociones y tiende a haber un aislamiento.
Explicó que la depresión es muy frecuente y puede presentarse en niños, adultos, adultos mayores, mujeres, sanos y enfermos.
Lozoya Botello indicó que la depresión en niveles graves puede ser incapacitante.
Una persona con un cuadro de depresión grave puede no tener ni energía ni motivación para levantarse y salir a trabajar, esto hace que las abandonen sus trabajos, sus responsabilidades en el hogar y que permanezcan todo el tiempo en casa con intentos de hacerse daño y con otros problemas en la familia.
La psiquiatra mencionó que la depresión tiene que ser tratada profesionalmente y que, en el caso de que sea leve o moderada, los pacientes pueden mejorar con medidas generales, con apoyo psicológico y sobre todo cuando hay detonantes ambientales.
Una depresión moderada a grave o muy grave con síntomas psicóticos, debe ser tratadas con acompañamiento de fármacos.
Explicó que si los pacientes lo requieren, deben acudir a un psicólogo así como se acude a un médico general o al dentista.
A veces nos fijamos mucho en la salud física y separamos la mente y las emociones del cuerpo, y realmente así como se enferma el estomago o la piel, también se puede enfermar el estado de ánimo.
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