Condición de dos sacerdotes de la Diócesis con problemas de salud es estable
Tras el lamentable fallecimiento del padre Ricardo Hernández Flores, la Diócesis de Piedras Negras aun cuenta con un par de presbíteros que tienen problemas de salud que los mantienen alejados de sus comunidades y en constante supervisión médica.
El propio obispo informó la semana pasada que se trata del Vicario General de la Diócesis, Armando Vargas, quien, por problemas de diabetes, sufrió de la amputación de uno de sus pies y actualmente se encuentra recuperándose de la intervención.
Personal de la Diócesis reveló que esperan una pronta mejoría del sacerdote, aunque tendrá que continuar controlando su enfermedad para no llegar a presentar mayores problemas.
El otro caso es el del padre Alejandro Hernández Cepeda, vicario de la Parroquia de Cristo Rey en Piedras Negras, quien después de sufrir un accidente automovilístico, presentó problemas en una operación y estuvo durante algún tiempo intubado.
A pesar de que ya se encuentra mejor, el sacerdote aun está bajo supervisión médica y se ha dicho que su recuperación será larga, durará algunos meses.
De momento, son los únicos sacerdotes de la Diócesis que padecen de problemas algo serios. Aunque otros de sus compañeros sufren de enfermedades crónico degenerativas, hasta el momento las mantienen bajo control y sin serias consecuencias.
De momento, son los únicos sacerdotes de la Diócesis que padecen de problemas algo serios pues, aunque otros de sus compañeros sufren de enfermedades crónico degenerativas, hasta el momento las mantienen bajo control y sin serias consecuencias.
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