México y la Unión Europea sellan acuerdo comercial modernizado previo a la revisión del T-MEC
México y la Unión Europea cerraron su cumbre en Ciudad de México con la firma del Acuerdo Global Modernizado y un acuerdo comercial interino, en un momento clave para la estrategia comercial mexicana, debido a la próxima revisión del T-MEC con Estados Unidos y Canadá.
Durante la octava Cumbre México-Unión Europea, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con quienes destacó la importancia de fortalecer la cooperación económica, política y comercial entre ambas partes.
El nuevo acuerdo busca modernizar la relación bilateral que México y la Unión Europea mantienen desde el año 2000, incorporando temas como comercio, inversión, cooperación, seguridad, justicia, desarrollo sostenible, cambio climático, transformación digital y derechos humanos.
De acuerdo con el Consejo Europeo, el comercio entre México y la Unión Europea superó los 86 mil millones de euros en 2025. La Unión Europea se mantiene como el tercer socio comercial de México, después de Estados Unidos y China.
El acuerdo contempla la eliminación de aranceles y obstáculos técnicos al comercio, lo que podría beneficiar a sectores como el automotriz, manufacturero, tecnológico y agroalimentario. También se prevé mayor certidumbre jurídica para empresas e inversionistas de ambas regiones.
La firma ocurre en un contexto de incertidumbre comercial global y a pocas semanas de que México entre a una fase decisiva de revisión del T-MEC. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó que la revisión conjunta del tratado está prevista para el 1 de julio, y que una primera ronda bilateral con México se llevaría a cabo la semana del 25 de mayo en Ciudad de México.
El tema es estratégico para México, ya que el T-MEC concentra la mayor parte del comercio exterior mexicano. Sin embargo, el acuerdo con la Unión Europea permite al país ampliar su margen de diversificación comercial y reducir riesgos frente a tensiones arancelarias o cambios en la política comercial de Estados Unidos.
Sheinbaum sostuvo que la relación con Europa no contradice la relación comercial con Norteamérica, sino que forma parte de una política de fortalecimiento de vínculos con distintas regiones.
Con este acuerdo, México busca consolidarse como un punto de conexión entre América del Norte, Europa y América Latina, mientras la Unión Europea refuerza su presencia comercial en la región en medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, proteccionismo y reacomodos en las cadenas de suministro.
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