Irán rompe la pausa militar y amplía sus ataques
La confrontación en Medio Oriente volvió a intensificarse después de que Irán lanzara misiles balísticos contra instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en Jordania, poniendo fin a la breve pausa militar que había abierto una posibilidad para retomar las negociaciones.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que interceptaron y destruyeron cinco misiles durante la madrugada. Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que los objetivos eran la base aérea Muwaffaq Salti y el cuartel del Comando Central de Estados Unidos en territorio jordano.
Horas antes, el Comando Central estadounidense había reportado la intercepción de otra serie de proyectiles dirigidos contra sus fuerzas en la región. Hasta el último informe disponible no se habían confirmado bajas estadounidenses como consecuencia de estos ataques.
Estados Unidos y Arabia Saudita respondieron con bombardeos contra instalaciones logísticas y depósitos de armas de milicias respaldadas por Irán en el este de Irak. Washington afirmó que la operación respondió a más de 30 ataques con drones que atribuye a la Guardia Revolucionaria iraní y sus aliados durante un periodo de aproximadamente 72 horas.
Las Fuerzas de Movilización Popular de Irak informaron que los bombardeos dejaron al menos 20 de sus integrantes muertos y 32 heridos. Estas cifras proceden de la propia organización y permanecen sujetas a confirmación independiente. Las milicias también rechazaron ser responsables de las incursiones con drones señaladas por Estados Unidos y Arabia Saudita.
El Gobierno de Irak condenó los ataques dentro de su territorio y convocó una reunión de emergencia de su Consejo de Seguridad Nacional. Las autoridades iraquíes advirtieron que no permitirán que el país sea utilizado como punto de lanzamiento para agresiones contra otras naciones.
La nueva escalada interrumpe los esfuerzos diplomáticos para normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta esencial para el comercio mundial de petróleo y gas. Irán rechazó una propuesta de Omán para administrar conjuntamente la circulación marítima y presentó una contrapropuesta que todavía no ha sido aceptada.
La reanudación de las hostilidades también presionó al alza los precios internacionales del petróleo, ante el temor de nuevas afectaciones al suministro y a las principales rutas marítimas de la región. Un conflicto prolongado podría repercutir en el costo de los combustibles, el transporte de mercancías y la inflación en países como México.
Hasta el momento no existe un nuevo cese al fuego y tanto Estados Unidos como Irán mantienen a sus fuerzas en estado de alerta.
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