Cambia la fisonomía de la frontera entre Coahuila y Texas por avance de barrera de boyas en el río Bravo
Continúan los trabajos de instalación de una nueva barrera acuática destinada a disuadir el cruce irregular de migrantes por el río Bravo. Los cilindros de color naranja ya se encuentran frente al Paseo del Río, a la altura del Puente Internacional número I.
Con ello vuelve a modificarse el paisaje entre Coahuila, México, y Texas, Estados Unidos, como resultado de las medidas de control migratorio implementadas durante los últimos años en esta región fronteriza.

Como se ha informado, el proyecto contempla extender la barrera federal desde sectores ubicados al norte de Eagle Pass y enlazar diferentes tramos a lo largo del río.
Los trabajos comenzaron hace varias semanas; sin embargo, durante los últimos días se registró un avance considerable en la colocación de los cilindros. La línea naranja ya puede observarse debajo del Puente Internacional número I desde distintos puntos de Piedras Negras.
La nueva estructura se suma a otros elementos de seguridad instalados en diferentes tramos de la ribera estadounidense, entre ellos el muro de acero, las cercas y el alambre de concertina.

Las piezas cilíndricas naranjas pertenecen a un proyecto del Gobierno federal estadounidense y son diferentes de las boyas esféricas que el Gobierno de Texas instaló en el río Bravo desde 2023 como parte de la Operación Estrella Solitaria.
El río Bravo, conocido en Estados Unidos como río Grande, constituye la frontera internacional entre México y Estados Unidos. La incorporación de nuevas estructuras flotantes ha transformado considerablemente la imagen del cauce entre Piedras Negras y Eagle Pass.
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