Fuerzas Armadas toman el control de Acapulco, asumen reparto de víveres tras saqueos
Las Fuerzas Armadas tomaron el control de Acapulco, asumiendo las labores de entrega de ayuda tras los saqueos y el descontrol generados por el devastador paso del huracán “Otis“, de categoría 5, que ha dejado hasta ahora 39 muertos, 10 desaparecidos, decenas de heridos y cuantiosos daños materiales.
Los militares intentan poner orden y ofrecer agua y alimentos, a una población inmersa en la desesperación, tristeza y rabia, por la destrucción total o parcial de sus casas y centros de trabajo, hoteles, por la falta de insumos y por la lentitud con la que llega la ayuda.
“Estamos haciendo las cosas de manera organizada y procurando que haya orden, que no haya robo, que ese es otro asunto que vamos a seguir atendiendo (…) lo que se busca es que todo se dé en orden”, dijo este sábado el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en un reporte con el Comité Nacional de Emergencia (CNE), que integran titulares de diversas dependencias.
Desde las primeras horas, los habitantes y turistas varados en el puerto sabían que se venían momentos difíciles debido a la falta de energía eléctrica y de servicios de telecomunicaciones, teléfono e internet, sumada a la de transporte, debido a la escasez de gasolina y los bloqueos en carreteras provocados por los deslaves.
Precisamente la desesperación por la falta de agua y alimentos, sumado a la falta de autoridades, provocó que comenzaran los saqueos y no solo en productos de primera necesidad, sino hasta en aparatos electrónicos, lo que convirtió a Acapulco, por unas horas, en tierra de nadie.
Sobre por qué no está en Acapulco, López Obrador dijo: “creo que ayudo más coordinando desde aquí todas las acciones, todo lo que se requiera y, si es necesario, voy a ir, pero no quiero hacer de esto un espectáculo”, además se comprometió y señaló que “Acapulco va a volver a estar de pie”.
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