Minneapolis se convierte en epicentro del choque político por redadas migratorias de Trump tras dos muertes
Minneapolis, Minnesota. - Dos muertes ocurridas durante operativos de agencias federales de inmigración en Minneapolis han colocado el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump en el centro de una confrontación política nacional, justo cuando Estados Unidos entra en un año electoral clave.
El caso más reciente se registró el 24 de enero, cuando Alex Pretti, enfermero de 37 años y ciudadano estadounidense, murió tras recibir disparos de agentes federales en medio de un operativo que derivó en protestas y disturbios. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que el hombre representaba una amenaza; sin embargo, la difusión de videos y testimonios ha generado cuestionamientos públicos sobre el uso de la fuerza, detonando reacciones inmediatas de autoridades estatales y locales.

La tensión ya venía en aumento desde el 7 de enero, cuando Renée Good, también ciudadana estadounidense, murió por disparos de un agente federal durante un incidente relacionado con acciones migratorias en la ciudad. Ese hecho marcó un punto de quiebre entre el gobierno federal y los liderazgos locales de Minneapolis y Saint Paul.
En respuesta, el estado de Minnesota y las ciudades de Minneapolis y Saint Paul presentaron una demanda federal para frenar lo que describen como una oleada sin precedentes de agentes de inmigración en el área metropolitana. Las autoridades estatales sostienen que el despliegue ha rebasado límites legales, ha generado temor en comunidades enteras y ha afectado la seguridad pública local.
El gobierno federal ha defendido la estrategia —identificada públicamente como Operation Metro Surge— argumentando que está enfocada en detener a personas con antecedentes criminales graves. No obstante, autoridades locales y organizaciones civiles cuestionan ese planteamiento y advierten que los operativos han impactado a residentes sin historial delictivo, intensificando la tensión social.
El tema ha escalado rápidamente al plano político nacional. El presidente Trump y líderes republicanos han responsabilizado a gobiernos locales demócratas por lo que califican como falta de cooperación, mientras fiscales y funcionarios estatales acusan a Washington de utilizar la política migratoria con fines electorales y de asumir riesgos excesivos en el uso de la fuerza.

Analistas coinciden en que Minneapolis se ha convertido en un símbolo del debate migratorio rumbo a las elecciones de 2026, con una batalla legal en curso y un ambiente de polarización creciente. Las investigaciones sobre los tiroteos, la revisión de material audiovisual y el curso de la demanda presentada por Minnesota serán determinantes para definir el futuro inmediato de los operativos federales y su impacto político a nivel nacional.
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