No cesan los intentos de extorsión
Autoridades y especialistas en seguridad han emitido una alerta urgente a la población tras detectarse un incremento masivo en el envío de mensajes de texto (SMS) fraudulentos, una modalidad de estafa conocida como “smishing”, que busca vaciar las cuentas bancarias de los ciudadanos de la región.
El engaño se presenta a través de un mensaje enviado desde números no registrados. En el texto, los delincuentes notifican a la víctima sobre un supuesto cargo no reconocido en su “tarjeta BANORTE” por una cantidad de 2 mil 890 pesos, bajo el concepto de una compra en la plataforma de videojuegos PlayStation.
Para darle mayor credibilidad, el mensaje incluye un código de referencia falso y un número telefónico de contacto para realizar una supuesta aclaración en caso de que el usuario no reconozca el movimiento.
Los expertos señalan que este tipo de campañas delictivas se basan en la ingeniería social, aprovechando el pánico de las personas al ver afectado su patrimonio.
Al comunicarse al número telefónico indicado en el SMS, la víctima es atendida por un operador falso que simula ser un ejecutivo bancario. Mediante lenguaje corporativo y engaños, los criminales solicitan datos altamente confidenciales, como el número de tarjeta, fecha de vencimiento, código de seguridad CVV o claves dinámicas de la aplicación móvil, con el pretexto de “cancelar el cargo”.
Una vez obtenidos estos datos, los defraudadores pueden utilizarlos para realizar operaciones no autorizadas.
Para evitar convertirse en víctima de este tipo de estafas, se exhorta a la comunidad a seguir las recomendaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF):
- No responder mensajes sospechosos ni ingresar a enlaces enviados mediante SMS.
- Interrumpir inmediatamente cualquier llamada en la que soliciten contraseñas, códigos de seguridad o transferencias.
- Verificar cualquier supuesto cargo directamente mediante la aplicación oficial de la institución financiera o sus canales oficiales.
- No proporcionar contraseñas, claves dinámicas, códigos de validación o información confidencial.
- Bloquear y reportar como spam los números sospechosos.
También se recomienda compartir esta información con familiares para reducir el riesgo de que otras personas sean víctimas de este tipo de fraude.
Observación editorial: aunque conservo “extorsión” en esta primera versión por respeto al encabezado original, jurídica y técnicamente el caso descrito corresponde a un intento de fraude, no a una extorsión.
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